lunes, 13 de diciembre de 2010

Historia de un mamífero




Entrando por el pasillo, de suelo gris claro desquebrajado, donde aveces llegar al final era complicado, haciendo maniobras se logra pasar la parte difícil, mirando la segunda puerta, escondido detrás de un tablón esos que impiden a la lluvia entrar, con la puerta se mi abierta, una superficie de cabellos suaves y nuevos, como los primeros cabellos de un bebe.
Entre el viento de verano se escucha una alegría particular, se escucha a todos muy contentos, mi madre casi siempre esos mediodías de verano calurosos salia a regar sus plantas, ella ama sus plantas y las trata como si fueran personas, y estas responden con su finita belleza. Escucho mi madre decir << mira los vecinos  encontrado un cachorro anoche >>, anoche? pregunte, recordando que avía pasado una tormenta monstrual los rayos iluminaban el cielo la lluvia golpeaba los rostros provocando un leve dolor, pero según mi madre, dentro de una caja se aya va este pequeño ser, abandonado al nacer, que cruel es la vida me plantee una ves mas como las tantas veces que lo pensé, decidí asomarme por ese instante mis vergüenza se avía ido tenia tanto coraje como para patear la puerta y ver a este pequeño ser-, aunque no patie la puerta me asome precavidamente, despacio asomándome, me vio su exprecion tan tierna sus ojos redondos brillosos , la mirada expresaba que en su interior no  alojaba ningún mal, a pesar de que la vida  lo recibió de mala manera, hermoso su pelo negro con manchas marrones, un osico extraño  le daba forma de oso a su rostro.
Por unos días no supimos mas de el mi familia y yo nos pregunta vamos como estaría, sabiendo que por las noches lo escucha vamos llorar, un llanto infantil puro cuando yo lo escuchaba, sentía que mi corazón por instinto se preocupara, Yo tenia una perra ya tenia casi 5 años pero era como una cachorra mal criada pero muy compañera, recordé el día que la encontré tan pequeña, tan débil, tan tierna, con solo unos días de vida, entre unas rocas de una escollera que pasaba por el costado de un castillo, la primera ves q experimente eso no lo entendí muy bien, ahora de grande que recordé, me di cuenta que fue lo mas bello, y q para mi es como si fuera una hija mas que una mascota.
Pasaron días, hasta que dejaron salir al cachorro, detrás de mi ventana me puse a observar su comportamiento, me gusta observar, solía hacerlo con mi perra aveces es como que si llegaras a entender lo que pasa por su mente...
Intrépido aventurero aunque con un poco de miedo recorre el pasillo, se sienta en diferentes lados con una manera particular sus patas tiradas sobre el suelo de costado sentado como la pose de una sirena, era cómico provocaba mucha ternura al verlo, cuando me canse de mirar volví a hacer mis cosas, paso 1 hora y se escucho un estallido de cerámico, al asomarme una mancha de tierra i sobre ella se mi enterrada una bella planta q no puedo recordar su nombre, lo primero que pensé en que mi madre se iba a poner mal, casi siempre venia de trabajar malhumorada valla a saber porque, la mayoría de los adultos suelen llegar así.
Desenfrenado contento el cachorro jugando con las plantas, algo nuevo para el, experimentando con sus sabores y aromas, se sentía el rey del pasillo haciendo lo que quería.
Mi madre llego al instante, y se encontró con el pequeño bandido arruinando sus plantas, se quería morir! enseguida fue a reprocharle a los dueños del cachorro, y como si nada hubiera pasado ellos lo metieron adentro de su casa. Cuando lo volví a ver una ves que venia de sacar unas fotos, una mañana hermosa, fue en soledad con mi pequeño reproductor musical, y la cámara que me avía prestado un amigo, esas mañanas son hermosas mas cuando son de verano, me encontré con este pequeño sentado triste, se encontraba preso, ya no se sentía el rey del pasillo, y sobre su cuello una correa atada al otro extremo sobre la reja de la ventana,
mi corazón junto a mi cerebro me dieron a entender atraves de un sentimiento como se sentiría estar de esa manera, me hacer que a el le hice unas caricias le hable un rato, el movía su cola sin parar, aunque le pareciera tal vez un extraño,  el sabia que no le iba a hacer daño, pasaron los días vinieron esos días de calor, en verano el sol es muy fuerte sobre todo a los medio días, solía irme a la playa con mis amigos después de comer hasta que bajara el sol, era como un ritual siempre vamos y nunca nos cansábamos de ir siempre avía algo nuevo que ver, hacer o compartir, desde la mañana ya observaba al pequeño cachorro bajo el sol a pleno rayo de sol sufriendo buscando un lugar con sombra, su agua se encontraba volcada pienso que por la desesperación de querer desamarrarse la puedo a ver tirado. Salí abrí la puerta me fije que los vecinos no estuvieran y lo desate lo aten en un lugar donde se encontrara la sombra le puse en un balde agua fresca y me dio una mirada que podías darte cuenta al instante el gesto de agradecimiento.
Como siempre mi amigo pasaba a tal hora en la moto y nos vamos a buscar a los otros pibes a nuestro lugar de encuentro, cuando volví por la tarde de nuevo me encontré con el cachorro atado pero donde lo avían puesto al principio, sin agua  con mucha sed cuando me vio entrar empeso a saltar se puso como loco, parecía que se iba a ahorcar de la manera que se quedaba en dos patas y la correa a no poder estirarse mas, con sus patitas abrazando mi pierna y tirando lenguetazos, esa era la manera de saludarme, le volví a cargar agua y entre a mi casa... mis padres me comentaron que avía pasado toda la tarde bajo el sol entonces pensé que  los vecinos cuando yo apenas avía salio lo abrían cambiado de lugar. Pasaron días y eran todos iguales, despreocupados parecían sus dueños, la misma historia, parecía que lo hacían apropocito.
Dos días pasaron que se escuchaba llorar, al segundo día hacia un calor tremendo y yo ya me preguntaba por el, recuerdo que esa mañana decidí ponerme en el patio a leer un libro que avía conseguido, con mi caja reproductora mini musical, y el sol a pleno se me paso casi toda la tarde, ese libro avía echo a mi imaginación volar. Decidí tirarme a dormir una siesta, cuando fueron las 9 de la noche mi padre me llamo a comer,  parecía medio triste, y sin que le preguntara nada me vino a decir estoy mal, el Toby ---así lo llamaban-- , falleció ala mañana, según el veterinario fue envenenamiento.
Mis ojos estaban como pequeños esos ojos de recién levantado, se me pusieron de cristal, pensé en su vida fue tan corta, en todo lo que avía pasado, y la vida que le avía tocado vivir, mal cuidado mal tratado, hasta aveces llego a pensar que no se murió por envenenamiento y que se murió por una causa de maltrato o descuido, es razonable saber que un mamífero no puede permanecer bajo el sol fuerte muchas horas sin agua, siendo tan pequeño,   es algo triste, pero suelo pensar, que en donde este estará mucho mejor,

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